Las alarmas que casi todos ignoraron en masacre de Florida

Marjory Stoneman Douglas High School es la joya de Parkland. De ella se han graduado los mejores estudiantes y atletas que crecieron en una comunidad pudiente lejos del avance urbano de Miami.

La mayoría de los estudiantes viven en comunidades con acceso restringido rodeados de caballos y senderos entre la naturaleza. Clasificada entre las mejores escuelas de Florida, Stoneman Douglas ha ganado cinco campeonatos nacionales de matemáticas, cuenta con la mejor banda de música y tiene programas de ciencia e ingeniería en los que los estudiantes dirigen globos y drones.

Pero Nikolas Cruz nunca se sintió parte de este nido de promesas y logros. Las señales de aviso de un mal que estaba saliendo a flote debido a su enfermedad mental fue documentado por la escuela, sus compañeros, su familia, la policía, agencias para el bienestar del niño, el FBI e incluso por él mismo, en los medios sociales.

El ataque de Cruz en Stoneman Douglas el Día de San Valentín, que dejó a 17 personas sin vida, vino después de meses y años de una conducta violenta y errática, según mostraron los récords, que atemorizó muchas veces a sus compañeros de clase y a otras personas que estuvieron en contacto con él.

 

Para Cruz, los patios soleados del campus eran lugares oscuros en donde ridiculizaron y se burlaron de su extraño comportamiento, según muestran las entrevistas hechas a familiares cercanos, estudiantes e informes recientes de la policía y de salud mental.

“Alguien pudo haberse acercado a un miembro de la facultad, a un consejero, a un maestro y decir ‘Este chico está siendo acosado, alguien debe hacer algo’, dijo Manolo Álvarez, estudiante de 17 años, quien tomó una clase de historia con Cruz. “Me arrepiento de no haber dicho nada”.

Cruz, de 19 años, está acusado de entrar a la escuela poco antes de la hora de salida armado con un fusil semiautomático AR-15. Luego caminó por los pasillos disparando al azar hacia los salones de clase. Quince estudiantes y dos administradores murieron, y más de una docena resultaron heridos.

El sábado, el fiscal general del condado de Broward, Michael Satz describió el crimen como “el tipo de ofensa para el que se hizo la pena de muerte”.

Sin embargo, una gran cantidad de informes, con llamadas de atenciónuno tras otro, detallaronel deterioro violento de Cruz hasta llegar a la locura, eventos que fueron ignorados, subestimados o archivados por muchas de las personas en las que la sociedad ha confiado su seguridad, y que se supone hubieran reconocido el peligro potencial que representaba para su familia y su comunidad.

Diagnosticado con autismo en la escuela elemental, Cruz –de 5’7 y 120 libras– era flaco, y rara vez, si alguna, se sentía cómodo con otros niños, ni en la comunidad de Parkland ni en Stoneman Douglas, según contó Paul Gold, quien vivía en la casa de al lado de la familia Cruz y se mantuvo en contacto con Nikolas hasta el funeral de su madre en noviembre.

“Fue excluido toda su vida”, dijo Gold, quien era una de solo cuatro personas, incluyendo Nikolas, y su hermano menor Zachary, que fue al funeral de su madre.

Nikolas fue tratado por depresión y desorden de atención, y a su madre Lynda Cruz, cada vez le resultaba más difícil controlar la conducta de su hijo desde el momento en que se hizo adolescente, a pesar de las intervenciones periódicas de consejeros de salud mental y autoridades de la ley, según mostraron los registros.

“Sumadre hizo todo lo posible para ayudarlo a llevar una vida normal”, dijo Gold. “Pero hacia el final de su vida ya se había dado por vencida”.

El los últimos siete años hubo más de 30 visitas a su casa de Parkland por los policías de Broward, mostraron los registros. Las quejas iban desde pequeñas disputas domésticas hasta una vez que Nikolas le tiró una aspiradora a su madre.

Gold dijo que Lynda Cruz era muy estricta con sus hijos y no dudaba en golpearlos cuando se portaban mal. Por lo menos una vez el DCF la investigó por posible abuso de sus hijos y supervisión inadecuada. El caso fue cerrado eventualmente, pero para entonces Nikolas estaba recibiendo tratamiento en Henderson Mental Health, según los informes. Aún así la conclusión fue que no era amenaza suficiente como para hospitalizarlo o encerrarlo en un lugar.

Nikolas tenía como 11 años cuando Gold y su novia, Rocxanne Deschamps, se mudaron a la casa de al lado en Parkland. Su padre, Roger, a quien todos llamaban ‘Ray’, trabajaba por su cuenta en ventas cuando sufrió un ataque al corazón y murió en el 2004. Nikolas tenía 5 años, según los expedientes del condado.

Roger Cruz compró la casa de cinco cuartos y tres baños en Pine Tree por $94,000 en 1996, cuando Parkland era un remanso de paz al borde los Everglades. Para cuando murió había dejado un legado de $1 millón, incluyendo la casa, que para ese entonces valía más de $570,000, según los récords del condado.

Él y su esposa se conocieron mientras ambos estaban casados con otras personas. Se divorciaron y más adelante se casaron. Gold dijo que no estaba seguro cuándo fue que los niños fueron adoptados, pero los niños no lo supieron hasta que fueron adolescentes.

“La familia tenía dinero. Lynda incluso tenía un seguro de vida –pero era muy, muy comedida”, dijo Gold. Lynda Cruz se quedó en la casa con los chicos, y a veces cuidaba a la hija de Gold, que era amiga de los niños.

Gold se dió cuenta enseguida que Nikolas necesitaba ayuda psicológica.

“Se daba golpes con las manos en la cabeza, y a veces perdía el control por boberías, como sonidos fuertes”, recuerda Gold.

SE DABA GOLPES CON LAS MANOS EN LA CABEZA, Y A VECES PERDÍA EL CONTROL POR BOBERÍAS, COMO SONIDOS FUERTES.

Una vez le entró a golpes a uno de los coches de Gold con unos palos de golf. Socialmente era extraño y le costaba mucho hacer amigos.

Gold se acuerda haber visto a Cruz cuando era niño intentando unirse a otros chicos para montar bicicleta en el vecindario, pero estos lo apartaron y empezaron a insultarlo.

Regresaba de la escuela furioso o deprimido. “Venía a mi casa después de la escuela y se veía alterado porque lo habían estado molestando, pero se hacía el que no le importaba”, recuerda Gold.

“A pesar de la atención que le prestaba su madre, no se sentía querido, y sentía que no tenía a nadie a quien recurrir”, dijo Gold.

Gold y Deschamps trataron de ayudar a su madre, que tenía cerca de 60 años y problemas de salud.

Alvarez, de 17 años, dice que recuerda cuando molestaban a Cruz en décimo grado. Para entonces, Cruz ya estaba llamando la atención de otros estudiantes por su extraño comportamiento y los post en los medios sociales. En algunos de ellos ponía fotos de él con cuchillos y armas. En otros, mostraba animales, como sapos, que se jactaba de haber descuartizado.

Algunos niños en la escuela se burlaban de Cruz porque era un solitario.

El distrito no publicó los informes disciplinarios ni tampoco si habían investigado el acoso. Pero el Superintendente Robert Runcie dijo que no estaba al tanto de ningún informe que dijera que Cruz estaba siendo acosado.

En agosto del 2016, los expedientes del DFC mostraron que Cruz había roto con su novia, quien supuestamente lo estaba engañando, y tuvo una pelea con otro muchacho. Varios estudiantes le contaron a Buzzfeed que lo habían reportado a la seguridad de la escuela y a otros administradores después de que los amenazó como consecuencia de la ruptura con la novia.

En esa misma época, Cruz dibujó un símbolo nazi en su mochila y utilizaba un lenguaje lleno de odio. Los expedientes muestran que las autoridades de salud mental de Broward estaban preocupadas de que su depresión crónica estuviera empeorando.

Runcie dijo, contrario a varios informes en los medios, que Cruz no había sido expulsado, que había sido transferido a una escuela para estudiantes con problemas de conducta.

Gold dijo que Cruz se distraía de su situación jugando juegos de videos entre 8, 12 y hasta 15 horas al día. Gold, quien tiene una compañía de producción de películas y video, jugaba a veces uno o dos juegos con ellos.

“Era matar, matar, matar, explotar algo, y matar un poco más todo el día”, contó.

ERA MATAR, MATAR, MATAR, EXPLOTAR ALGO, Y MATAR UN POCO MÁS TODO EL DÍA.
Paul Gold, vecino

En algún momento del 2016, después de cumplir los 18 años, Nikolas mostró en Snapchat una foto de él haciendose heridas en un brazo y anunciando que planificaba matar personas. En noviembre, alguien con su nombre puso una amenaza en Youtube que fue reportada al FBI. En ella decía que quería convertirse en un asesino y atacar una escuela. El FBI admitió el viernes que falló en darle seguimiento a esa información, y a otra que llegó en enero, aún más detallada sobre sus amenazas y la posibilidad de que hubiera conseguido comprar varias armas.

A pesar de los informes de la policía y su historial de salud mental, Cruz pasó un chequeo de antecedentes y compró un rifle en febrero del 2017. En Florida, si no existe una felonía o una conviccón por abuso doméstico –o haber estado en una institución mental– las personas pueden ir a una tienda de armas y salir el mismo día con un rifle AR-15 y un paquete de balas después de pasar un chequeo simple de antecedentes.

Cruz también pudo comprar al menos otras cinco armas durante el año pasado, dijo un oficial de la ley que conoce la investigación. Las mismas fueron recuperadas después del tiroteo de la casa en la que estaba viviendo con unas amistades.

Después de que Gold y Deschamps se separaron, cada cual tomó su camino, pero Nikolas se mantuvo en contacto con Gold. Su madre mantuvo la amistad con Deschamps quien fue la que acogió a Nikolas y a su hermano, en la casa de Lantana después de la muerte de su madre.

Pero Nikolas dejó la casa de Lantana a las pocas semanas después de una discusión por el arma que tenía. Gold dijo que Nikolas se mudó y llevó consigo el arma a casa de la familia de un amigo cerca de Pompano. Le dijeron que tenía que mantener el arma en una armario bajo llave, según dijo su abogado, Jim Lewis.

“Cuando tuvimos la oportunidad de ver esos expedientes, nos quedamos sorprendidos de ver todas las alarmas que habían sonado con este niño”, dijo Gordon Weekes, Jefe Asistente del Fiscal. “El sistema le falló totalmente, y le falló también a la comunidad”.

Gold cree que fueron muchos los factores que contribuyeron a su inestabilidad: su enfermedad mental, el acoso, la obsesión con juegos de video violentos, la muerta de su madre, ninguna red apoyo.

“Nada de eso excusa las cosas horribles que hizo ”, dijo Gold. “Nada –pero si quieres criar un niño para que se convierta en un asesino en serie, esa sería la manera de hacerlo”.

Lynda Cruz se contagió con el flu el año pasado y no quiso recibir tratamiento médico, dijo Gold. “Era tan ahorrativa que no quería gastarse el dinero, quería ahorrar todo para los chicos”.

Para entonces había vendido la casa y se habían mudado a un apartamento. Cuando murió su madre, Nikolas llamó a Gold y le pidió que lo llevara al funeral. Las únicas personas que asistieron fueronNikolas, su hermano, Gold y Deschamps.

“Estaba muy extraño durante el funeral”, dijo Gold. “Parecía que no tenía emociones. Fue educado y agradecido pero no soltó una lágrima. Su madre era la persona más importante en su vida, pero ese chico no sentía de la misma manera que las demás personas sienten”.

CAROL MARBIN MILLER, NICHOLAS NEHAMAS, KYRA GURNEY, CHABELI HERRERA, CONNIE OGLE Y JAY WEAVER CONTRIBUYERON A ESTA HISTORIA.

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